LEJIA ALIMENTARIA

La lejía alimentaria es la recomendada para desinfectar alimentos del tipo frutas y hortalizas. Pero debes tener cuidado en su uso, ya que no todas son iguales.

Puede que hasta ahora ni supieses que existía la lejía alimentaria, que sólo conocieses la de uso común, pero es mucho más utilizada de lo que piensas.

¿Para qué se usa la lejía alimentaria?

Tal cual lo citado al comienzo, la lejía alimentaria se emplea a la hora de eliminar muchas bacterias que infectan ciertos alimentos. Entre los que se pueden encontrar Salmonella, Escherichia coli y varias Enterobacterias*.

*Hablamos de la utilización de esta lejía sobre frutas u hortalizas, ya que no las combate con la misma eficacia en superficies y menos aún si crean un microsistema microbiano. Ahí deberás utilizar productos de desinfección específicos.

¿Qué diferencia a unas lejías de otras?

  • La composición que posee, para que pueda ser lejía alimentaria debe estar comprendida entre 20 y 110 g de hipoclorito de sodio (NaCIO) por litro.

Según su composición variará el número de gotas a añadir a la hora de crear la dilución*.

* Recomendamos leer detenidamente las instrucciones del fabricante para conseguir unos óptimos resultados.

  • Su contenido en cloro, ya que determina que son diluidas o concentradas.

Desde Anta y Jesús incidimos en seguir las indicaciones mostradas en el envase.

Tener precaución a la hora de usar la lejía alimentaria según los remedios que pueden ser encontrados en la red. Ante la duda consultar con la marca.

Después de los tiempos de uso indicados por el fabricante, aclarar con abundante agua.

Recuerda que la diferenciación entre la lejía convencional y la lejía de uso común debe ir indicada en el envase con el término

“apta para la desinfección de agua de bebida”.

Haciendo eco de las advertencias de lectura y debido a su uso en los hogares, aconsejamos que, en caso de ingesta accidental contacte con el Servicio Médico de Información Toxicológica en el teléfono 91 562 04 20.

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